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PADRE ZAMPA: SU OBRA

P. José Zampa, joven misionero en el Ingre.Introducción
“A Dios rogando y con el mazo dando”. ¿Por qué ese comienzo?  Estoy escribiendo estas líneas el día de Todos Santos Franciscanos, 29 de noviembre; todos ellos rogaron y trabajaron. Es para recordar  el lugar y el ambiente  del origen de las Escuelas de Cristo y su fundador. “Escuelas de Cristo” fueron pensadas y engendradas  en la sacristía del Templo de San Francisco de Potosí.

P. Zampa y su obra
Para comprender la obra es necesario recordar al hombre: P. José Antonio Zampa fue una expresión de caridad, tuvo en su alma el fuego de una ardiente caridad hacia el obrero y el campesino, y hacia el “hijo” de los dos. Nació el 12 de enero de 1873 en Agello (San Severino en la Provincia de Mecerata, región de Las Marcas). Sus padres fueron David Zampa y Teresa Renzi. A los 16 años ingresó en la orden franciscana; en septiembre de 1894 llega a Potosí y allí sigue sus estudios de teología, el 25 de enero de 1896 fue ordenado sacerdote en Sucre y en febrero del mismo año va a la misiones del Chaco. En 1901 enfermó de paludismo y viajó a Buenos Aires. En 1903 volvió a Potosí bastante restablecido, porque en él había madurado la idea  que no podía realizar su “programa de cambio” estando en el Chaco que tanto quería. Estamos viviendo el proceso de cambio en Bolivia y P. Zampa se adelantó, hace más de un siglo, inventó la “política de la población”. Estando en el Chaco asumió el problema del “indio”. Él no tenía una concepción racista de la sociedad, sino una concepción cultural y humanística. En el Chaco intentó poner una problemática india, pero no una problemática desde el pobrecito, sino una problemática desde la política de la “ciudadanía”; el “indio” debía ser considerado como un “ciudadano”. La gran revolución del P. Zampa fue enfrentar un problema horizontal. Bolivia, que había nacido  como una sucesión de departamentos  tenía que llegar a ser una gran “nación” por su “gente”. P. Zampa tenía el gran concepto de la Bolivia vertical: “Hay un Estado, existe un territorio y toda la población que está dentro tiene que tener una “relación” con este estado; de aquí nace la política de “hacer ciudadanía” (P. Lorenzo Calzavarini).

Cerro Rico visto de la torre del templo de San Francisco.Pero P. Zampa no era un ingenuo; a su “ser franciscano” unía una cierta picardía. Por eso, al volver de Buenos Aires, se vino a Potosí. Era consciente que para resolver los problemas había que estar en el corazón y allí se puso; los problemas había que resolverlos en el corazón de la nación, porque el corazón de Bolivia tenía una relación directa con el Estado boliviano: no se podía luchar por una “ciudadanía” estando en el Chaco. Pero en Potosí no había sólo el problema del “indio”; si uno quería luchar para entrar en el corazón del estado se presentaba también el “problema obrero”. P. Zampa enfrentó de manera diferente sea el problema obrero sea el problema del indio. Al indio le dice: “aquí tienes la educación”, y al obrero le enseña: “aquí tienes tus derechos”. El concepto de ciudadanía, para el P. Zampa era darles las armas necesarias  para luchar en la vida y que cada uno se sintiera “actor” y no simple invitado. Enfrentó los dos problemas (indio y obrero) de manera diferente pero desde el mismo horizonte. Con su filosofía, que tenía su base interpretativa en la figura de Cristo: todo se mueve a partir de Cristo, que es el Señor de la historia; y la persona, cualquier persona, debe ser lo más importante para Cristo. Padre Zampa es realmente una gran figura social que luchó para un mundo nuevo; enfrentó el problema social y lo unió al problema humanístico; si su obra hubiera sido sólo social no habría resistido ni una década. En la lucha por ser ciudadano dentro de un estado que absolutamente no aceptaba a estos mismos ciudadanos, el P. Zampa promulgó otra lucha: la “lucha intelectual”; educación de personas y motivación de la opinión pública para enfrentar al estado. “Escuelas de Cristo para formar a las personas y “prensa” para motivar a la opinión pública.

Un poco de historia.
Claustro central del convento San Francisco de Potosí.El 20 de enero de 1907 salió el primer número del periódico quincenal “La Propaganda”, órgano del Círculo Católico Obrero San José fundado el 20 de agosto de 1906 (era una organización casi sindical: en aquel tiempo no existían ni sindicatos ni federaciones). P. Zampa se dio cuenta que casi nadie podía leer y dijo: “¿No saben leer? Le vamos a enseñar”. Por eso llegará la fundación de las Escuelas de Cristo. El 7 de marzo de 1907 promulga los “Estatutos” del Círculo Católico; el primero de diciembre de 1907 promulga el “Reglamento” del Patronato de la Infancia que se ocupará de la atención de las Escuelas de Cristo y se decide la fundación de las primeras cuatro “Escuelitas de Cristo”: es el día de la “concepción” de la obra. Desde el día primero hasta el día 15 de diciembre  tenemos la “gestación”: se preparan los ambientes, se buscan unos cuartos sencillos, donde funcionarán las “escuelitas”; el día 15 tenemos el “alumbramiento”; por eso la fecha de la fundación inicial es este día porque empiezan las inscripciones y hay la presencia de los alumnos. Con las Escuelas de Cristo nace la educación popular y rural de Bolivia. El convento de Potosí, ya desde el año 1547 centro de cultura, se une ahora a las Escuelas de Cristo y dos años después habrá la fundación de lo que hoy es el “Colegio Católico Particular Franciscano” (1909), P. Zampa conocía muy  bien los problemas de Bolivia  porque había viajado bastante a través del territorio nacional; él obraba allí donde había un problema y buscaba la solución; nunca ponía problemas ahí donde no hay. Para ser “servidores” de Bolivia hay que conocer Bolivia y ser “hombres humanistas”, intelectuales y sociales como lo fue P. Zampa. Por haber hablado en presencia del Presidente Montes, con claridad, fue expulsado de Bolivia. Dijo el P. Zampa el día 13 de 4 junio de 1913: “En un país católico gobernar a espaldas del pueblo es preparar el camino a la revolución y a la anarquía…”. Él quería evitar sobre todo la anarquía, deseaba y trabajaba por la superación moral y material de la gente más pobre y humilde. Fue tachado de socialista y fue envitado a predicar el socialismo en Italia. Si bien no había nacido en Bolivia, no había exageración alguna en su reiterada afirmación:”Soy boliviano hasta los huesos y potosino hasta los tuétanos”. P. Zampa fue un prócer  de la bolivianidad y del potosinismo en particular. Alguien escribió del franciscano: “un loco de locura sublime”. Sí, un loco de amor por Bolivia. Por eso fundó las Escuelas de Cristo. Los indígenas exigían al P. Zampa escuelas y ellos mismos habrían caminos, realizaban trabajos extraordinarios para construir aulas y alojamientos para los maestros. En un pequeño artículo, no podemos decirlo todo; sin embargo, subrayamos algunos logros en la educación: de cuatro escuelitas (tres para mujeres y una para hombres). En aquel tiempo la mujer era excluida del derecho a la educación. P. Zampa dijo: “los niños y las niñas pobres tienen derecho a la educación en igualdad de condiciones que los hijos de los ricos y pudientes”. Con P. Zampa y sus maestros fueron proclamados los “derechos humanos”; fueron respetados y defendidos 50 años antes de la declaración oficial y universal (10 de diciembre 1948). Los indígenas exigían escuelas y por el consejo del P. Salvador Navarro se fundó la primera escuela rural en Tecoya (1922) y luego surgirán las otras: Cala Cala, Pati Pati, Caiza “D” y  Chacnacaya (1923)…

P. José Zampa.En 1928, P. Zampa promociona y entrega el certificado de “profesor rural” a un alumno destacado, campesino, nacido en la comunidad de Quirvé (Toropalca). Este fue un hecho totalmente nuevo y revolucionario que un originario acceda al cargo de maestro, ya que el mismo estaba reservado para gente de la ciudad. Con este gesto, P. Zampa, dice a la gente del campo: “Ustedes son los más llamados para educar y liberar a su propia clase”. En este año (1928) nace y se funda el maestro rural. También aquí el P. Zampa no se equivocó. Otro logro muy grande: las supervivencia de las Escuelas de Cristo se debió a la Providencia Divina. Desde 1907 hasta 1953, por 46 años se cancelaron los salarios de 200 y más maestros para que atendieran las Escuelas…No había ítems para ellas. Gracias al Dr. Víctor Paz Estenssoro y P. Gerardo Maldini, desde 1953 las Escuelas de Cristo tienen los ítems correspondientes. Se ha cumplido la profecía del P. Zampa. Hubo momentos muy difíciles en la institución, como al tiempo de la guerra del Chaco; y cuando se dudó de la supervivencia de las Escuelas, P. Zampa manifestó su pensamiento: “Si las Escuelas son de Zampa morirán, si son obra de Dios, vivirán”.

El 6 de septiembre de 1935 murió el P. Zampa en el convento de la Recoleta de Sucre y la obra continuó con el P. Gabriel María Landini. Los aportes a la educación boliviana han sido muchísimos: la Escuela Multigrado, Los Colegios Técnicos-Humanísticos, los CETHAS (Centros técnicos Humanísticos Agropecuarios) desde 1964; en 1985 se inició la educación intercultural-bilingüe, y más…

Conclusión   
No queremos  abrir polémica con nadie. Pero hay que dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Con las Escuelas de Cristo nace la Educación Popular en Bolivia (1907). P. Zampa es el “pionero” indiscutible de la Educación Rural en nuestro país (1922). El verdadero mérito y originalidad es haber llegado a crear la verdadera escuela para el pueblo, gratuita y para todos. Gloria al P. José Zampa!

Fray Eugenio Natalini
Director Escuelas de Cristo en Potosí

 

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